Testimonios

“Querida Madre Mª. Antonia y Comunidad, el otro día me sentí mal, con mucho dolor de cabeza en el lado derecho y el ojo me lloraba mucho. Me tomé un analgésico y me tumbé, esperando se pasara. Yo ya hace mucho tiempo tuve un desprendimiento de vítreo y se quedó una gelatina negra, dando vueltas por el ojo derecho. Me hago todos los años la renipatía y sale bien.

Estaba tranquila, pero el dolor no se iba. Yo siempre, por cualquier cosa, le pido a la Madre Mª Isabel que me ayude a superarlo, aunque, la verdad, siempre la llevo de compañía. Así se lo pido y creo que así es.

Al tiempo el dolor no remitía. Yo repetía: “Madre, que me pase. Se necesita todo, pero los ojos… Madre, ayúdeme”. Entonces, llamé al 112. Le dije qué me pasaba. Llegó una ambulancia muy rápido, y al ver el ojo como estaba, dijeron: “A urgencias de Aspe, no: al Vinalopó”. Estaba el ojo muy mal. Me atendieron muy rápido. Tenía la tensión alta, el azúcar alto; y la moral, por los suelos. Yo sólo repetía: “Madre, en ti confío, con la ayuda de Dios”. Así llegó el resultado: que tenía que verme el oftalmólogo. Que fuera a casa, con reposo absoluto; unas gotas, pues el otro día era fiesta y no había consulta. Me trajeron a casa, y el día 30 del mismo mes fui al Vinalopó, y estuvieron viendo el ojo. Me hicieron muchas pruebas. Yo noté que la sombra negra no la tenía en el centro del ojo, noté que se desprendió y se puso en el lagrimal. Se lo dije a la doctora, y, mirando, no había nada. Se había reabsorbido. No había afectado el ojo, y la médica no se lo explicaba.

Todo salió bien. Tengo la visión bien. No me han cambiado los cristales, y la mancha no está. Creo firmemente que la Madre Mª Isabel y Dios, nuestro Señor, no me abandonarán.

Aún no me lo creo. No veía por ese ojo, esa mancha se había parado en el centro; estoy aún alucinando cómo la fe mueve montañas. Porque fue eso: mi fe en la Madre y que todo saldría bien. Ahora, ya pasado el susto, se lo relato para si tienen a bien publicar esta gracia que me ha concedido, y que siempre la tengo en mi corazón y en mi recuerdo, que subió al cielo el día de mi cumpleaños.

Un abrazo a toda la Comunidad”.

Nieves García
3 de mayo de 2019

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Queremos agradecer los favores concedidos a nuestros hijos por la Madre María Isabel.

Nuestro hijo tuvo una enfermedad psiquiátrica grave en el primer curso de la Universidad, nos encomendamos a la Madre María Isabel y superó la enfermedad y acabó los estudios del Grado y el Máster. Hoy está ejerciendo.

Nuestra hija quería estudiar Medicina y gracias a la Madre María Isabel obtuvo la plaza, aprobó el examen M.I.R. y consiguió plaza en la especialidad preferida.

Familia MJ
10 de mayo de 2019

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Queridas Madres: muchísimas gracias por sus oraciones. Y pedirles que sigan rezando por mi hijo J., mi nieta G., que está, por ahora, muy bien, pero necesita que le crezcan esas 2 arterias, que estoy segura que la Madre hará ese milagro; y que S. pueda, por fin, ser madre. Muchísimas gracias por todo y un abrazo para toda, con todo mi corazón.

Conchi

P.D.- El jueves le empezaron a mi hijo unos dolores muy fuertes de cabeza, fuimos a urgencias y le hicieron un tac, y se quedó en observación. Nos temíamos lo peor, pues no remitían los dolores con la medicación, y hacía justo un año que le detectaron el linfoma. Yo estaba asustadísima y le pedí a la Madre Isabel que no fuese nada malo. Y no puedo dejar de darle gracias y gracias, porque lo que tiene, gracias a Dios, es una sinusitis. Por eso, siempre le estaré dando gracias con todo mi corazón.

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La providencia divina hizo que hace unos años tocase a la puerta de las Carmelitas descalzas del Espíritu Santo de Elche, donde al oír la voz de sus hermanas mi familia y yo sentimos en el corazón una inmensa paz y tranquilidad.

Fue en aquel momento donde la madre María Isabel del Amor Misericordioso se coló en mi alma y mi corazón y su reliquia me acompaña allá donde voy y haga lo que haga, y a la cual me encomiendo para que me dé fuerzas para superar las dificultades que me encuentro en el camino y puedo dar fe de que cada instante, cada segundo me guía y me lleva a buscar la senda correcta.

La mayor alegría de mi vida fue cuando me dieron la noticia que dentro de mí estaba comenzando una nueva vida a crecer, estaba embarazada. A partir de ese instante le encomendé a la Madre María Isabel del Amor Misericordioso que protegiera y cuidara a mi hijo y de mí, para que lo pudiera traer al mundo sano y salvo. Cuando llegó el feliz día doy las gracias de corazón a la Madre María Isabel y a sus hermanas porque me protegieron a mí y a mi hijo en un parto muy largo y con alguna complicación. Pero la Madre María Isabel estaba con nosotros y gracias a ella pude ver la carita de lo que más quiero en este mundo, mi hijo Raúl. Gracias, gracias y mil veces gracias, Madre.

Gracias a Dios, mi hijo tiene un ángel de la guarda, la Madre María Isabel del Amor Misericordioso y sus hermanas Carmelitas que cada día rezan por él y lo protegen. Gracias, por no dejar a mi hijo ni un instante, en su pecho lleva siempre un preciado tesoro, la reliquia de nuestra Madre María Isabel del Amor Misericordioso.


L.M.F.
Julio de 2019

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Conocí a la M. Mª Isabel del Amor Misericordioso por medio de una buena amiga.

Desde que supe de ella, la reliquia siempre está conmigo y a ella me he encomendado cuando alguien de mi familia ha tenido algún problema, pero nunca antes había pedido para mí más que salud.

He estado en el Monasterio varias veces y en una de mis visitas y después de hablar con la Madre Mª Antonia y preguntarme cómo me encontraba después de haber sufrido varios abortos, me dijo: “vamos a pedírselo a la M. Mª Isabel”.

Y así lo hicimos, tanto por mi parte como por la de todas las hermanas que me encomendaron a la M. Mª Isabel en sus oraciones.

A todas ellas quiero agradecerles sus oraciones y plegarias para que la Madre obrara en mí el milagro de la vida.

Poco tiempo después de rezar la oración y llevar conmigo la reliquia -todos los días encomendándome a ella para que pudiera ser madre- quedé embarazada.

La reliquia de la Madre estuvo en mi barriguita durante los 9 meses. Tuve un embarazo muy bueno y el día 26/12/2018 nació el grandioso milagro que Dios y la M. Mª Isabel me han concedido: el pequeño Marcos, un niño fuerte y sano.

Desde su nacimiento, Marcos siempre lleva con él la reliquia de la M. Mª Isabel para que lo proteja.


Mª A.M.F.
Julio de 2019

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